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¿Cómo puede un arrendador asegurarse el cobro de la renta mensual?

Cuando un propietario alquila su vivienda a desconocidos es normal que quiera asegurarse el pago de la renta mensual. El propietario estudia el perfil económico del posible inquilino y una vez que da su visto bueno se procede a realizar el alquiler, pero ¿cómo puede estar seguro que todos los meses cobrara la renta?

El propietario tiene dos opciones: solicitar un aval bancario al inquilino o contratar un seguro de impago de alquiler.

El aval bancario es realizado por una entidad bancaria, de esta forma el propietario cuenta con la garantía de que el inquilino cumplirá con sus obligaciones de pago de mensualidades. En estos casos, el inquilino debe tener una gran cantidad de dinero retenida en la cuenta. Además de asumir gastos de mantenimiento de dicho aval. Hay muchos tipos de avales, pero lo más común en los alquileres es que el inquilino deba pignorar seis mensualidades en el banco y no pueda tocar el dinero mientras dicho aval esté en vigor. Sea como fuere, la forma, plazos y documentación varían entre las entidades bancarias.

En el caso del Seguro del Impago del Alquiler, es una póliza que cubre al propietario en caso de impago, además de otros actos contra la vivienda. También incluye defensa jurídica y asesoramiento. Para solicitarlo, hay que aportar las dos últimas nómina del futuro inquilino, y el DNI.

El coste del Seguro de Alquiler supone entre 3 y 4 % de la renta anual de la vivienda, en el caso de la cobertura de impago de doce meses. Aunque también existe la opción de asegurar la renta durante seis o nueve meses. El precio final varía, dependiendo de la renta mensual y la aseguradora que se elija. Por ejemplo, para una vivienda de alquiler de 500 euros de renta mensual, se pagaría una media de 235 euros de seguro al año, en el caso de una cobertura de impago de doce meses de rentas.

Para contratar el seguro, además, se realiza un estudio previo de viabilidad del inquilino, que reduce notablemente el riesgo de impago.

El tiempo que se tarda para obtener el seguro o el aval también se diferencia notablemente. En el caso del seguro, puede tardar 24 horas, mientras que para el aval se puede alargar varias semanas.

Si se produce impago, en el caso del aval, el propietario debe dirigirse a la entidad financiera y proceder a ejecutarlo. Algunas entidades solicitan la denuncia contra el inquilino.

En el caso del seguro de impago, se comienza a pagar las rentas al propietario a partir del segundo mes de impago de la misma. El propietario cuenta con asesoría jurídica especializada para poner en marcha el proceso de desahucio.

Karen Inmobiliaria: Asesores y consultores inmobiliarios en Valencia

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